30 Sep Reset de la piel después del verano: cómo recuperar hidratación, luminosidad y calidad
Reset de la piel después del verano: cómo recuperar hidratación, luminosidad y calidad
El verano nos deja muchas cosas buenas, pero nuestra piel no siempre vuelve de vacaciones igual que nosotros. La exposición solar, el calor, el cloro de las piscinas, la sal del mar, los cambios de rutina o incluso dormir y alimentarnos de forma diferente pueden pasar factura.
Por eso, al terminar el verano es habitual notar la piel más deshidratada, apagada, con una textura más irregular o con nuevas manchas. Incluso aquellas pieles que aparentemente están bien pueden haber sufrido alteraciones que todavía no son demasiado visibles.
Septiembre y el comienzo del otoño son, por tanto, un buen momento para hacer un pequeño reset de la piel, valorar su estado y devolverle progresivamente aquello que ha podido perder durante los meses de verano.
En Meraki Dermoestética, en Santander, partimos siempre de una valoración individual porque no todas las pieles llegan al final del verano con las mismas necesidades.
¿Qué le ocurre a nuestra piel durante el verano?
Aunque utilicemos protección solar —algo imprescindible durante todo el año—, en verano solemos acumular muchas más horas de exposición a la radiación ultravioleta.
A esto se suman las altas temperaturas, una mayor sudoración, el contacto frecuente con agua salada o clorada y, en muchos casos, cierta relajación de nuestra rutina habitual de cuidado facial.
El resultado puede manifestarse de distintas maneras:
- deshidratación y sensación de tirantez;
- pérdida de luminosidad;
- textura más áspera o irregular;
- aparición o intensificación de manchas;
- poros más visibles;
- pequeñas líneas más marcadas;
- alteración de la barrera cutánea.
Además, el daño solar es acumulativo. No siempre podemos valorar únicamente lo que vemos inmediatamente después del verano, por lo que realizar una correcta valoración de la piel resulta especialmente importante.
El primer paso del reset: saber qué necesita tu piel
Después del verano es fácil caer en el error de buscar directamente “el mejor tratamiento para recuperar la piel”. Sin embargo, no existe un único tratamiento adecuado para todo el mundo.
Una piel deshidratada no tiene las mismas necesidades que una piel con pigmentación, una piel sensibilizada o una que presenta principalmente pérdida de firmeza y calidad.
Por eso, antes de elegir un tratamiento médico-estético, debemos analizar el estado de la piel, los hábitos del paciente, su exposición solar reciente y qué queremos mejorar.
A partir de ahí podemos diseñar un plan personalizado y, cuando sea necesario, combinar diferentes tratamientos.
Limpieza profunda: empezar de cero
En algunos casos, el primer paso puede ser tan sencillo como realizar una limpieza facial profunda.
Tratamientos como Aquapure permiten trabajar la limpieza, hidratación y cuidado de la piel mediante diferentes fases. Puede resultar especialmente interesante después de una época en la que hemos utilizado más protectores solares, hemos sudado más y nuestra rutina habitual se ha podido alterar.
Es una forma de comenzar ese “reset” eliminando impurezas y trabajando sobre la hidratación y luminosidad de la piel.
Pero una limpieza profunda no sustituye necesariamente otros tratamientos. Si existen manchas, deshidratación profunda, pérdida de calidad cutánea u otras alteraciones, puede ser necesario plantear un abordaje diferente o complementario.
Skinboosters: hidratación desde el interior
Cuando hablamos de una piel que parece haber “perdido agua”, uno de los tratamientos que podemos valorar son los skinboosters.
A diferencia de los rellenos tradicionales con ácido hialurónico, su objetivo no es aportar volumen o modificar los rasgos faciales. Se utilizan para mejorar la hidratación y determinadas características de la calidad cutánea.
Pueden ser interesantes en pieles que después del verano presentan un aspecto más apagado, deshidratado o con pequeñas líneas más visibles.
El objetivo es conseguir una piel con mejor aspecto y calidad sin cambiar la expresión ni las facciones.
Polinucleótidos: regeneración y calidad de la piel
Los polinucleótidos se han convertido en otra de las opciones que podemos valorar cuando buscamos mejorar la calidad cutánea.
Su enfoque está relacionado con la regeneración y mejora progresiva de las características de la piel, por lo que pueden formar parte de un plan postverano cuando queremos trabajar hidratación, elasticidad, textura o luminosidad.
Además, pueden combinarse con otros tratamientos cuando la valoración profesional determina que la piel necesita actuar sobre diferentes aspectos.
Precisamente por eso en Meraki hemos planteado nuestro concepto Reset Your Skin, combinando polinucleótidos y skinbooster dentro de un plan personalizado para determinadas pieles después del verano.
No se trata, sin embargo, de aplicar la misma combinación a todo el mundo: el tratamiento debe adaptarse siempre a las necesidades de cada piel.
¿Y si después del verano han aparecido manchas?
Este es otro de los motivos de consulta frecuentes al finalizar el verano.
Podemos observar manchas que antes no estaban, pigmentaciones que se han oscurecido o un tono general más irregular.
Lo primero es identificar correctamente qué tipo de pigmentación tenemos. No todas las manchas son iguales ni deben tratarse de la misma manera.
Dependiendo de cada caso, se pueden valorar tratamientos como determinados peelings químicos u otros procedimientos destinados a mejorar la pigmentación y renovar la piel.
Además, el momento en el que se realiza el tratamiento es importante. La exposición solar reciente, el tipo de piel y el tratamiento elegido deben tenerse en cuenta antes de comenzar.
Por eso, aunque el otoño abre una época especialmente interesante para trabajar determinadas alteraciones pigmentarias, es recomendable realizar primero una valoración profesional.
¿Es necesario combinar tratamientos?
No siempre, pero en determinados casos sí puede resultar interesante.
Una misma piel puede presentar simultáneamente deshidratación, pérdida de luminosidad, textura irregular y pigmentación. Intentar solucionar todas esas necesidades con un único tratamiento no siempre tiene sentido.
Podemos plantear un plan progresivo que combine, por ejemplo, una limpieza profunda con tratamientos dirigidos a mejorar la hidratación y calidad cutánea o abordar posteriormente las manchas.
La clave está en no tratar por tratar, sino en establecer prioridades y elegir qué necesita realmente la piel en cada momento.
El cuidado en casa también forma parte del reset
Los tratamientos realizados en clínica deben ir acompañados de una buena rutina en casa.
Después del verano puede ser un buen momento para revisar los cosméticos que utilizamos y recuperar la constancia si durante las vacaciones la hemos perdido.
Una rutina adecuada no tiene por qué incluir una gran cantidad de productos. Limpieza, hidratación, activos adaptados a las necesidades de cada piel y fotoprotección diaria constituyen una buena base.
Y sí: aunque se haya terminado el verano en Santander y los días empiecen a ser más grises, el protector solar sigue teniendo un papel fundamental durante todo el año.
¿Cuándo empezar a recuperar la piel después del verano?
No existe una fecha concreta en el calendario.
Septiembre y octubre son meses en los que muchas personas retoman sus rutinas y empiezan a prestar atención a cómo ha quedado su piel después del verano, pero el momento adecuado dependerá de su estado y del tratamiento que queramos realizar.
Lo importante es no lanzarse directamente al tratamiento que hemos visto en redes sociales o que le ha funcionado a otra persona.
Primero piel, después tratamiento.
En Meraki Dermoestética Santander realizamos una valoración previa para conocer el estado de tu piel y decidir qué opciones pueden ayudarte a recuperar hidratación, luminosidad y calidad después del verano.
Porque hacer un reset no significa hacerlo todo. A veces significa simplemente darle a tu piel exactamente lo que necesita 🖤
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